ORANDO EN CASA EN EL DOMINGO III DEL T.O.

  • Esta oración es una propuesta para preparar personalmente o en familia el evangelio que se proclamará en la celebración del domingo. Es para hacer durante la semana o el domingo antes de unirnos a celebración de la Eucaristía.
  • Para hacer la oración te invitamos a preparar el espacio: busca un lugar adecuado para estar en silencio, prepáralo para este encuentro con Dios: imprime la oración, coloca algunos signos (vela, Biblia, icono, planta o flor).

Nos disponemos a orar – Hasiko Gara

¿Nos disponemos a orar? ¿Nos disponemos a escuchar una llamada? Es bueno buscar el silencio, un espacio tranquilo… Como necesito aguzar el oído hago un gesto para destaponarlo y tenerlo abierto, disponible. Y voy tomando conciencia de mi respiración mientras adopto una actitud relajada

Y le digo al Señor: “Habla Señor que tu hijo/a escucha. Que tu palabra encuentre en mí un nido en que reposar y criar”.

Esta música quizás me ayude a encontrar serenidad:

Yo_Yo Ma, Kathryn Stott_Over the Rainbow
Me dirijo con confianza al Señor:

Si Jesús me llamase, le diría que sí.
Quiero, Jesús, que esta máxima dirija mi vida.
Tú puedes llamarme también a mí,
porque llamas a cualquiera, santo o pecador, joven o mayor.

Si Jesús me llamase, le diría que sí.
Cuando me llames, ayúdame también a dar ese sí.
¿Por qué voy a fijarme tanto en las renuncias
si tu amor es más grande que todos los amores?

Si Jesús me llamase, le diría que sí.
En este momento mi corazón salta de gozo
al pensar que seguramente me estás llamando.
Me alegro y canto de alegría
sólo de pensarlo.... ¡me llama a mí!

Si Jesús me llamase, le diría que sí.
Y tú me llenarás de gracia, alegría y esperanza.
Y todas las renuncias me parecerán pequeñas.
Y nadie podrá quitarme mi contento.

Si Jesús me llamase, le diría que sí.
Y marcharé, dejando todo estorbo,
para vivir contigo... y con los hermanos,
anunciar el evangelio y expulsar demonios
para ser un auténtico militante, y así, ser fiel a tu llamada.

Si Jesús me llamase, le diría que sí.
Y seré inmensamente feliz,
porque tendré todo tu amor
y podré dar ese amor sin cálculo ni medida.
Llámame, Señor, para que pueda decirte que sí
y sea feliz con tu amor, tu cruz y te resurrección.

Acogemos la Palabra        JESUKRISTOREN HITZA

Lectura del evangelio de Jesucristo según san Marcos 1, 14-20    

Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio».

Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores.  Jesús les dijo: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres». Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. A continuación, los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon en pos de él.

Contemplamos, oramos…               OTOITZA

Situándonos……………….

Jesús, en movimiento, marcha a Galilea y anuncia que el tiempo se ha cumplido y  “PASANDO junto al lago” (hay urgencia pues el Reino llega), PONE EN MOVIMIENTO, INCORPORA A SU MOVIMIENTO, A SU DINAMISMO… No es tiempo para estar sentados o tumbados, es tiempo para “inquietos”, es tiempo para abrir caminos… Y hacerlo juntos.

Nos “metemos” en la escena: Los componente de la llamada:

Suzanne Ciani- Love Song
  • La mirada: “vio”

No se trata de una mirada cualquiera… es una mirada que saca al individuo de en medio de la masa…, una mirada que atrae, inflama, comunica, invita a la relación…

¿Me siento mirado, me he sentido alguna vez –lo recuerdo-  atraído? ¿se fija en mí la mirada? ¿es una mirada que “levanta”, “pro-voca”?

  • La iniciativa: “Veníos”.

Es llamativo, porque entre los judíos “lo normal” es que el discípulo busque su maestro. Aquí, en cambio, Jesús toma la iniciativa. La invitación lleva la marca de la absoluta gratuidad, de la falta de merecimiento… resulta desconcertante…

Soy llamado…¿por qué?… ¿por qué me quiere?..La vida cristiana es “respuesta a una llamada”…es Dios quien se pone a buscarnos..y eso motiva nuestra salida hacia El.

“La fe, como seguimiento, no es conquista, es ser conquistado. El discípulo no capta al maestro, sino que es captado por él” (p.17).

Ahora importa señalar mi  “pasividad” – es El quien está actuando-… Y la acción de gracias…

Tu me llamas por mi nombre de Carmelo Erdozaín
  • La urgencia: “inmediatamente”

Es que ahora es el momento favorable… el “kairós” “el tiempo oportuno”… hay urgencia… porque el Reino llega. El Señor “está impaciente”, no hay tiempo que perder… ¡Cómo retrasar la acogida del amor, del Señor!, y además sin medias tintas, “sí o no”, las cosas claras.

Es una palabra “creadora”… hace discípulos…Es “eficaz”, nos saca de nuestra radical soledad.

¿Nos sentimos urgidos… o lo dejamos para mañana? ¿Me fijo en las “renuncias”, en lo que hay que dejar… o me fijo, valoro… lo que encuentro/encontraré?

Los componentes de la respuesta:

—-Fe

Es un entregarse confiadamente a una Persona… responder a unallamada… lanzarse a una aventura…. sin explicaciones… En el evangelio la fe es presentada como antídoto contra el miedo, contra el cálculo, contra la prudencia humana, contra la vacilación ante los compromisos”.

A modo de letanía, con la respiración, voy diciendo: “Señor confío en Ti, aumenta mi fe”

—-Desprendimiento.

Hay algo que “cambia en la vida”: se dejan “cosas”, “relaciones”… uno se aleja de algo… El contacto con Jesús supone “despojo”, dejar “las seguridades” y “encontrar la Roca”.

  • ¿qué cosas, relaciones, personas,….me llama a dejar, a resituar en mi vida y mis preferencias?;
  • me gozo con alguna experiencia de despojo… que fue dolorosa, pero que a la postre ha sido fuente de alegría, de fidelidad.

—-Seguimiento

Hay que ponerse en marcha. “Seguir” es “ir tras alguien”, siguiendo su misma ruta… pues le hemos encontrado, hemos encontrado al Otro, al Tú… y esto hace palidecer “lo dejado”.

No es cuestión de “doctrina”, es cuestión de un “proyecto de vida” porque se trata de recorrer el mismo camino, hacer sus mismas opciones… Como dirá Pablo, “tener los mismos sentimientos que Cristo Jesús”¿nos hemos encontrado una doctrina o una persona?

—-Dejarse hacer “nuevo”.

“Os haré pescadores de hombres”… y lo aprenderán al ejercerlo… ¡no hay cursillos previos!… Y hay que “dejarse hacer”. “Os haré”… nos va haciendo… no hay discípulos “10”. Creyente es uno que se está haciendo, que está siendo hecho. No se dice, ni es necesario, que se logre del todo. Lo que importa es que se intente, que no se deje de intentarlo.  Como dice Briones “no quiero perfectos, pero lo que no tolero es que no me tomes en serio”

La aventura que nos espera.

¿Cómo vivirlo hoy en medio de esta sociedad que parece tan alejada del proyecto de Dios, aunque haya brotes verdes como estamos viendo durante la pandemia?

Personalmente… Como comunidad invitada a “renovarse

Te damos gracias Padre                                                        ESKERRAK EMONEZ

Nosotros somos quien somos ¡Basta de Historia y de cuentos!

Ni vivimos del pasado, ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece. Somos un río derecho.
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

De cuanto fue nos nutrimos, transformándonos crecemos y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle! que ya es hora de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.


No reniego de mi origen pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo. (Gabriel Celaya)

A  lo mejor ahora te sale del corazón el cantar alguno de esas canciones que a veces cantamos rutinariamente en nuestras celebraciones y ahora tienen “nuevo sabor”.

Pescador,
que al pasar por la orilla del lago
me viste secando mis redes al sol.
Tu mirar se cruzó con mis ojos cansados
y entraste en mi vida buscando mi amor.

Pescador,
en mis manos has puesto otras redes
que puedan ganarte la pesca mejor,
y al llevarme contigo en la barca,
me nombraste, Señor, pescador.
 
Pescador,
entre tantos que había en la playa
tus ojos me vieron, tu boca me habló.
Y, a pesar de sentirse mi cuerpo cansado,
mis pies en la arena siguieron tu voz.
 
Pescador,
manejando mis artes de pesca
en otra ribera mi vida quedó,
al querer que por todo los mares del mundo
trabajen mis fuerzas para ti, pescador.
 
Pescador,
mi trabajo de toda la noche,
mi dura faena hoy nada encontró.
Pero Tú, que conoces los mares profundos
compensa, si quieres, mi triste labor.
Tú has venido a la orilla,
no has buscado ni a sabios ni a ricos,
tan sólo quieres que yo te siga.
 
Señor, me has mirado a los ojos,
sonriendo has dicho mi nombre,
en la arena he dejado mi barca,
junto a ti buscaré otro mar.
 
Tú sabes bien lo que tengo,
en mi barca no hay oro ni espadas,
tan sólo redes y mi trabajo.
 
Tú necesitas mis manos,
mi cansancio que a otros descanse,
amor que quiera seguir amando.
 
Tú, pescador de otros lagos,
ansia eterna de almas que esperan,
amigo bueno, que así me llamas.

Fuente: Unidad Pastoral Portugalete

ORANDO EN CASA EN EL DOMINGO II DEL T.O.

  • Esta oración es una propuesta para preparar personalmente o en familia el evangelio que se proclamará en la celebración del domingo. Es para hacer durante la semana o el domingo antes de unirnos a celebración de la Eucaristía.
  • Para hacer la oración te invitamos a preparar el espacio: busca un lugar adecuado para estar en silencio, prepáralo para este encuentro con Dios: imprime la oración, coloca algunos signos (vela, Biblia, icono, planta o flor).

Nos disponemos a orar – Hasiko Gara

Me dispongo a orar, haciendo silencio, con una postura relajada. Me voy tranquilizando con la respiración a la vez que invoco al Espíritu que gime en mí…. Y en el silencio comienzo:

Señor Padre mío, estoy aquí queriendo discernir la voz de tu Hijo, estoy aquí porque quiero hacer camino con El, pues cuando lo he hecho he visto que me lleva y nos lleva a vivir una vida buena, fraterna, ilusionante.

Escucho una voz en el corazón, pero no sé discernir si es la suya o es la mía. Escucho que alguien me llama, pero no consigo oírla claramente, es por eso que te digo: ¿Dónde vives?

Aquí estoy, Señor. Acepto tu invitación para estar un rato contigo y para que me muestres, tu mundo, dónde vives Mira aquí estoy, dame tu gracia para distinguir tu palabra, tu voluntad y hacer lo que me pides pues es lo mejor que me puede pasar.

Aquí estoy, muéstrame tus caminos y dame la gracia de seguirte. Aquí estoy, Señor. Haz de mí y en mí lo que quieras. Para lo que quieras ¡Aquí estoy!

Pimpinela- Aquí estoy yo.

Cuando sientas miedo / Aquí estoy yo
Cuando tengas penas/ Aquí estoy yo
Si se nubla el cielo en tu corazón yo tan sólo quiero que sepas que estoy yo...
Aquí estoy yo... (4)
En el fin del mundo en cualquier rincón Hijo de mi alma. Tú sabes que estoy yo...
Y siempre estaré contigo cuando me llame tu corazón
Porque no hay en el mundo un amor tan grande como tu amor
Y cuando llegue el día en que la vida nos diga adiós
Cuando me haya ido busca en tu alma hijo querido Que ahí estoy yo...
Si te sientes solo / Aquí estoy yo
Si te ves perdido / Aquí estoy yo
Cuando no haya nadie a tu alrededor no te olvides nunca hijo de mi corazón.
Que aquí estoy yo
Aquí estoy yo... Para dar la vida

Acogemos la Palabra                                                      JESUKRISTOREN HITZA

Lectura del evangelio de Jesucristo según san Juan 1, 35-42    

Al día siguiente, estaba Juan con dos de sus discípulos y,  fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Este es el Cordero de Dios».  Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús.

Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?». Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?».  Él les dijo: «Venid y veréis». Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; era como la hora décima. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)». Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce: Pedro)».

Contemplamos, oramos…                                                                          OTOITZA

Mientras escuchas esta música titulada Life (Vida) de Ludovico Einaudi, relee el texto con calma. Si tienes un lápiz a mano o un subrayador marca lo que más te llame la atención en este momento de tu vida.

Ludovico Einaudi: Obra titulada Life

  1. Contemplamos la escena. Nos dejamos impresionar por los gestos, las miradas, las palabras… ¿Entramos en la alegría de la escena y nos dejamos contagiar? La alegría de Juan Bautista… La alegría de los dos por el encuentro que recuerdan que fue a las cuatro de la tarde… La alegría de Andrés que tiene que ir donde su hermano a contarle lo que ha descubierto…  Y la sorpresa de Pedro que en el primer encuentro le cambia el nombre…
  1. Aquellos dos “buscaban algo nuevo” por ello estaban con Juan, en los márgenes. No estaban conformes… ¿con la religión que les ofertaban? ¿con la situación social cargada de injusticia y dominación? ¿con su propia manera de vivir?… Querían vivir: ¿Dónde vives?… Se arriesgan a preguntar. Nos identificamos con ellos:
  • En su inconformismo…. ¿qué es lo que hoy me tiene inconforme de mi propia vida, de la vida de mi parroquia, grupo, Iglesia… de la situación social?
  • ¿Es un inconformismo que como a ellos me lleva a buscar, a arriesgar, a preguntar al Señor qué hacer… y a escuchar lo que El tiene que decirme… El que es la Vida? ¿Acepto el reto: “ven y verás”?
  • “Se quedaron con El aquel día”. No es cuestión de un flash, se necesita tiempo… no acelerarse ni desalentarse… calma y constancia. Y eso pido al Señor: saber estar con Él, sin prisa, con calma, poco a poco y con otros… con mi grupo, con mi parroquia o unidad pastoral, con mi movimiento… No olvidar aquel “si quieres ir rápido vete sólo, pero si quieres llegar lejos ve acompañado”.
  • Andrés muy rápido va a comunicar que ha encontrado al “Mesías” –luego veremos lo que les costó reconocer su mesianismo-, porque ha encontrado la fuente de su vida, a quien puede sostenerle… y eso hay que comunicarlo. ¿Cómo andamos nosotros en este terreno? Observa. Y pide al Señor que nos de fuego interior y sabiduría para poder “decir” –con gestos y palabas- lo que sostiene nuestras vidas, lo que alegra y da esperanza a nuestras vidas. Pon rostros concretos y  pide para ellos esta experiencia de encuentro gozoso y “misionero”.

Te damos gracias Padre                                                        ESKERRAK EMONEZ

Salmo 63

Oh Dios, Tú eres mi Dios, desde la aurora te busco; mi alma está sedienta de ti, mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua.

Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca
y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo.

Mi alma está unida a ti y tu diestra me sostiene.

Ant. Como cierva que a las fuentes de agua viva va veloz, los anhelos de mi alma van en pos de Ti, Señor.

Escuchamos Te seguiré del Grupo Ixcis.

Te seguiré adonde quieras,
Te seguiré, Señor, te seguiré.
Te seguiré, dame las fuerzas.
Te seguiré, Señor, te seguiré.
Te seguiré, te seguiré 
aunque tu cáliz tenga que beber.
Te seguiré, te seguiré 
Sé Tú la roca que sostiene mis pies.

Fuente: Unidad Pastoral Portugalete

Círculos de Silencio

             COMUNICADO CÍRCULO DE SILENCIO – 30/XII/2020
 
COMO CADA ÚLTIMO MIERCOLES DE MES, NOS CONVOCAMOS EN EL CÍRCULO DE SILENCIO PARA DENUNCIAR LAS INJUSTICIAS QUE SUFREN LAS PERSONAS MIGRANTES Y REFUGIADAS. Apelamos a la conciencia de quienes hacen las leyes y deciden políticamente a diferentes niveles, para que respeten los derechos de las personas y su dignidad.
 
Seguimos asistiendo con dolor al drama, que se repite cada día, de tantas personas que buscan un futuro mejor y que por migrar son perseguidas, engañadas, deportadas, asesinadas en el mar. Personas que caminan por nuestras calles y duermen a la intemperie sin techo, sin padrón, sin trabajo, sin amigos, con frío y sueños congelados por nuestra indiferencia y una legislación que no ofrece oportunidades.
 
Finaliza el año 2020 y seguimos asistiendo con dolor al drama, que se repite cada día, de tantas personas que buscan un futuro mejor y se ven obligadas a migrar y por ello son perseguidas, deportadas y asesinadas en el mar.
 
En el círculo de este mes, último del año 2020, queremos hacer balance de lo que ha supuesto este año en términos de vulneración de Derechos Humanos de las personas migrantes y refugiadas, especialmente aquellas convertidas en víctimas intentando cruzar nuestras fronteras y denunciando el agravamiento del drama que vive la frontera Sur europea.
 
Según datos de la Organización Internacional de las Migraciones, y a falta de unos días para finalizar 2020, han muerto este año más de 1.096 personas migrantes intentando atravesar el Mediterráneo (la mayor fosa común del mundo).
 
En este Círculo de Silencio de diciembre, lo celebramos en modalidad online, haciéndonos eco de las situaciones vulnerabilidad que hemos vivido en este año, y haciéndonos eco del día internacional de Migraciones, celebrado el 18 de diciembre, cuyo lema para este año es: Nosotros juntos.
 
“Aprendemos juntos, creamos juntos, trabajamos juntos y también cantamos, bailamos, y jugamos juntos. En otras palabras, convivimos” (OMI).
 
El papá Francisco nos hace el llamado a Acoger, proteger, promover e integrar: “No se trata solo de forasteros, se trata de todos los habitantes de la periferia existencial que, junto con los migrantes y refugiados, son víctimas de la cultura de descarte” (Papá Francsco).
 
Para ello, tras unos minutos de silencio y reflexión donde estemos, os invitamos a compartir en redes sociales imágenes que hagan realidad el deseo de ser comunidades acogedoras, en nuestras casas, parroquias, barrios y pueblos. “Nosotros juntos” 
 
 #CirculosdelSilencio #30D O enviar las fotos a el teléfono de migraciones 688660486.
 
Nuestro silencio permanente y firme cada mes exigiendo la acogida adecuada a personas refugiadas e inmigrantes, RECLAMANDO POLÍTICAS JUSTAS, EL CIERRE DE LOS CIES, LA ACOGIDA Y ACOMPAÑAMIENTO QUE SE MERECEN es una semilla de esperanza que se extiende por Europa y cruza el Mediterráneo hasta los países africanos. 
 
RECLAMAMOS políticas justas:
 
1.         Que erradiquen la Trata de personas, protejan a las víctimas, especialmente a mujeres y menores, y que persigan a aquellas personas y organizaciones criminales que se enriquecen a costa de las víctimas.
 
2.         Que hagan de nuestros pueblos y ciudades, tierra de acogida, donde se garantice la atención a las necesidades básicas -alimentación, vivienda, salud, trabajo, redes…- de las personas migrantes.
 
3.         Que asignen las partidas necesarias para una adecuada política migratoria en los presupuestos generales del Estado, Comunidades Autónomas, Diputaciones y Ayuntamientos.
 
4.         Que afronten las causas de la migración involuntaria: conflictos armados, expolio de los recursos naturales, pobreza y desigualdad, cambio climático, corrupción… y garanticen el desplazamiento seguro de las personas que deciden salir de sus países de origen, sin poner en riesgo su vida y su dignidad. 
5.         Que garanticen los derechos de las personas internas en los CIE y que se proceda a su cierre.
 
6.         Que rechacen tratados ilegales, inmorales y deshumanizantes que tratan a las personas como si fuesen mercancía.
La voz de las personas más débiles es, para quienes aquí estamos, sonido de la esperanza. Esa esperanza que atraviesa concertinas, genera alianzas y nos invita a poner en juego nuestra capacidad de acogida, convencidas de que podemos transformar esta realidad sufriente. Mientras exista la injusticia y la violencia no habrá muro ni valla que pueda frenar la utopía humana.
 
Agradecemos el compromiso de todas las personas que participáis en este Círculo de Silencio y nos convocamos de nuevo para el día 27 de enero de 2021.

________________________________________________________________________________
                      Bizkaia isilik. Agiria – 2020/XII/30
 
HILEKO AZKEN EGUAZTENEZ OHIKOA DANEZ, BILKURA ISILERAKO DEIALDIA EGITEN DOGU, BERTAN, ETORKIN ETA ERREFUXIATUEK JASATEN DABEZAN BIDEGABEKERIAK SALATZEKO. Legeak egiten dabezanen eta maila desbardinetan erabagi politikoak hartzen dabezanen kontzientziara jo gura dogu gizon eta emakumeen eskubideak eta duintasuna errespetatu daiezan.
 
Atsekabez bizi dogu, egunez egun, jente askok eta askok jasaten dauan zoritxarreko egoera; etorkizun hobearen bila atara eta migratzeko saiakera horretan, jazarpena, iruzurra, deportazinoa eta itsaso zabalean hilketa jasaten daben gizon eta emakumeak dira, gure kaleetan dabiltzanak, kanpoan lo egiten dabenak, aterpe barik, errolda barik, lan barik, adiskide barik, hotzez eta gure axolagabetasunak eta inongo aukerarik eskaintzen ez deutsen legeriak izoztutako ametsakaz.
 
2020. urte hau amaitzear da eta egunero atsekabetzen gaitu, euren pekatu bakarra etorkizun hobearen bila ataratea izan dan, eta migratzaile bihurtuta, jazarri, deportatu eta itsasoan hilten dan hainbeste eta hainbeste pertsonen zoritxarrak.
 
‘Bizkaia isilik’ ekimenaren eskutik 2020ko azken hilebete honetan egingo dogun bilkura isilean, migratzaileek eta errefuxiatuek, eta, Europa hegoaldeko mugako zoritxarra larriagotuz, batez be gure mugak zeharkatzeko saiakeran biktima bihurtu diranek, Giza Eskubideei dagokienez jasan dabezan bortxaketa guztiak gogora ekarri gurako geunkez eta gogor salatu.
 
Migrazinoen Nazinoarteko Erakundearen datuen arabera, eta 2020a amaitzeko egun gitxi falta dala, aurton 1.096 etorkin baino gehiago hil da Mediterraneoa (munduko hobi komunik handiena) zeharkatzeko saiakeran.
 
‘Bizkaia isilik’ ekimenak sustatutako abenduko bilkura isila online ospatuko dogu, aurton bizi izan diran ahuleziazko egoerak, egoera kalteberak gogoratuz eta abenduaren 18an ospatutako Migrazinoen Nazinoarteko Eguna be kontuan izanda. ‘Alkarregaz’ izan da aurtengo goibubua.
 
“Alkarregaz ikasten dogu, alkarregaz hazten gara, alkarregaz lan egin eta abesten dogu, dantzan egin eta jolastu. Hau da, bizilagun gara” (MNE).
 
Frantzisko aita santuak dei egiten deusku harrera egin, babestu, sustatu eta gizarteratu daigun. “Ez dira kanpotarrak bakarrik, etorkin eta errefuxiatuakaz batera, bazterkinen kulturaren biktima eta bizitzako kanpoaldeko biztaleak dira” (Frantzisko Aita Santua).
 
Horretarako, minutu batzuez gagozan lekuan isilunea eta hausnarketa egin ondoren gizarte sareetan irudiak jarri daikeguz, gure etxe, parrokia, auzo eta herrietan lkarte abegitsu izateko nahia adieraziz. “Alkarregaz”.
 
 #BizkaiaIsilik #A30 Edo argazkiak migrazinoen telefonora bialdu: 688660486.
 
Gure hileroko isiltasun iraunkor eta irmoa, errefuxiatu eta etorkinen aldeko harrera egokia eskatzeko, POLITIKA ZUZENAK, ‘CIES’ ZENTROEN ITXIERA, MEREZI DABEN HARRERA ETA AKONPAINAMENDUA eskatzeko, Europan zehar hedatzen dan eta Mediterraneoa zeharkatuz afrikar herrialdeetaraino iristen dan itxaropenezko hazia da.
 
Politika zuzenak ESKATZEN DOGUZ:
 
1. Pertsonen salerosketa desagerrarazteko, biktimak –batez be emakume eta adin txikikoak- babesteko eta biktimen kontura aberasten diran pertsona eta erakunde kriminalei aurre egiteko.
 
2. Gure herri eta uriak harreragile izan eta etorkinen oinarrizko beharrizanei –elikadura, etxebizitza, osasuna, lana, sareak…- erantzun deieen.
 
3. Estatuko, Autonomia Erkidegoetako, Diputazinoetako eta Udaletako aurrekontu orokorretan migrazino-politika egokirako ezinbesteko diru-partidak zehaztu daitezan.
 
4. Norbere borondatearen aurkako migrazinoaren arrazoiei -gatazka armatuak, baliabide naturalen indarrezko ebazpena, pobretasun eta desbardintasuna, klima-aldaketa, ustelkeria…- aurre egiteko eta jatorrizko herrialdeetatik urtetea erabagitzen daben pertsonei desplazamendu segurua bermatzeko euren bizia eta duintasuna arriskuan jarri beharrean aurkitu ez daitezan.
 
5. ‘CIE’ zentroetan dagozan pertsonen eskubideak bermatzeko eta dalako zentro horreek ixteko.
 
6. Pertsonak merkantziatzat hartzen dabezan eta inongo legaltasunik, moralik eta gizatasunik ez daben hitzarmenei uko egiteko.
 
Aulenen ahotsa da, hemen gagozanontzat, itxaropenaren soinua. Burdinazko hesiak zeharkatzen dabezan itxaropen horrek, itunak eragiten ditu eta dei egiten deusku gure gaitasun harreragilea jokoan jarri daigun, errealidade oinazetsu hau eraldatu daikegula sinistuta. Bidegabekeria eta indarkeria dagozan bitartean, ez da giza utopia geldiaraziko dauan ez horma ez hesirik izango.
 
Bizkaia isilik ekimenaren eskutik bilkura isilean parte hartzen dozuenoi esker ona adierazoteaz batera, 2021.eko urtarrilaren 27rako deialdia egiten dogu.

Mensaje Papa Jornada de la Paz

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA CELEBRACIÓN DE LA 54 JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ
1 DE ENERO DE 2021

La cultura del cuidado como camino de paz
1. En el umbral del Año Nuevo, deseo presentar mi más respetuoso saludo a los Jefes de Estado y de Gobierno, a los responsables de las organizaciones internacionales, a los líderes espirituales y a los fieles de diversas religiones, y a los hombres y mujeres de buena voluntad. A todos les hago llegar mis mejores deseos para que la humanidad pueda progresar en este año por el camino de la fraternidad, la justicia y la paz entre las personas, las comunidades, los pueblos y los Estados.
El año 2020 se caracterizó por la gran crisis sanitaria de COVID-19, que se ha convertido en un fenómeno multisectorial y mundial, que agrava las crisis fuertemente interrelacionadas, como la climática, alimentaria, económica y migratoria, y causa grandes sufrimientos y penurias. Pienso en primer lugar en los que han perdido a un familiar o un ser querido, pero también en los que se han quedado sin trabajo. Recuerdo especialmente a los médicos, enfermeros, farmacéuticos, investigadores, voluntarios, capellanes y personal de los hospitales y centros de salud, que se han esforzado y siguen haciéndolo, con gran dedicación y sacrificio, hasta el punto de que algunos de ellos han fallecido procurando estar cerca de los enfermos, aliviar su sufrimiento o salvar sus vidas. Al rendir homenaje a estas personas, renuevo mi llamamiento a los responsables políticos y al sector privado para que adopten las medidas adecuadas a fin de garantizar el acceso a las vacunas contra el COVID-19 y a las tecnologías esenciales necesarias para prestar asistencia a los enfermos y a los más pobres y frágiles[1].
Es doloroso constatar que, lamentablemente, junto a numerosos testimonios de caridad y solidaridad, están cobrando un nuevo impulso diversas formas de nacionalismo, racismo, xenofobia e incluso guerras y conflictos que siembran muerte y destrucción.
Estos y otros eventos, que han marcado el camino de la humanidad en el último año, nos enseñan la importancia de hacernos cargo los unos de los otros y también de la creación, para construir una sociedad basada en relaciones de fraternidad. Por eso he elegido como tema de este mensaje: La cultura del cuidado como camino de paz. Cultura del cuidado para erradicar la cultura de la indiferencia, del rechazo y de la confrontación, que suele prevalecer hoy en día.

2. Dios Creador, origen de la vocación humana al cuidado
En muchas tradiciones religiosas, hay narraciones que se refieren al origen del hombre, a su relación con el Creador, con la naturaleza y con sus semejantes. En la Biblia, el Libro del Génesis revela, desde el principio, la importancia del cuidado o de la custodia en el proyecto de Dios por la humanidad, poniendo en evidencia la relación entre el hombre (’adam) y la tierra (’adamah), y entre los hermanos. En el relato bíblico de la creación, Dios confía el jardín “plantado en el Edén” (cf. Gn 2,8) a las manos de Adán con la tarea de “cultivarlo y cuidarlo” (cf. Gn 2,15). Esto significa, por un lado, hacer que la tierra sea productiva y, por otro, protegerla y hacer que mantenga su capacidad para sostener la vida[2]. Los verbos “cultivar” y “cuidar” describen la relación de Adán con su casa-jardín e indican también la confianza que Dios deposita en él al constituirlo señor y guardián de toda la creación.
El nacimiento de Caín y Abel dio origen a una historia de hermanos, cuya relación sería interpretada —negativamente— por Caín en términos de protección o custodia. Caín, después de matar a su hermano Abel, respondió así a la pregunta de Dios: «¿Acaso yo soy guardián de mi hermano?» (Gn 4,9)[3]. Sí, ciertamente. Caín era el “guardián” de su hermano. «En estos relatos tan antiguos, cargados de profundo simbolismo, ya estaba contenida una convicción actual: que todo está relacionado, y que el auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás»[4].

3. Dios Creador, modelo del cuidado
La Sagrada Escritura presenta a Dios no sólo como Creador, sino también como Aquel que cuida de sus criaturas, especialmente de Adán, de Eva y de sus hijos. El mismo Caín, aunque cayera sobre él el peso de la maldición por el crimen que cometió, recibió como don del Creador una señal de protección para que su vida fuera salvaguardada (cf. Gn 4,15). Este hecho, si bien confirma la dignidad inviolable de la persona, creada a imagen y semejanza de Dios, también manifiesta el plan divino de preservar la armonía de la creación, porque «la paz y la violencia no pueden habitar juntas»[5].
Precisamente el cuidado de la creación está en la base de la institución del Shabbat que, además de regular el culto divino, tenía como objetivo restablecer el orden social y el cuidado de los pobres (cf. Gn 1,1-3; Lv 25,4). La celebración del Jubileo, con ocasión del séptimo año sabático, permitía una tregua a la tierra, a los esclavos y a los endeudados. En ese año de gracia, se protegía a los más débiles, ofreciéndoles una nueva perspectiva de la vida, para que no hubiera personas necesitadas en la comunidad (cf. Dt 15,4).
También es digna de mención la tradición profética, donde la cumbre de la comprensión bíblica de la justicia se manifestaba en la forma en que una comunidad trataba a los más débiles que estaban en ella. Por eso Amós (2,6-8; 8) e Isaías (58), en particular, hacían oír continuamente su voz en favor de la justicia para los pobres, quienes, por su vulnerabilidad y falta de poder, eran escuchados sólo por Dios, que los cuidaba (cf. Sal 34,7; 113,7-8).

4. El cuidado en el ministerio de Jesús
La vida y el ministerio de Jesús encarnan el punto culminante de la revelación del amor del Padre por la humanidad (cf. Jn 3,16). En la sinagoga de Nazaret, Jesús se manifestó como Aquel a quien el Señor ungió «para anunciar la buena noticia a los pobres, ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dejar en libertad a los oprimidos» (Lc 4,18). Estas acciones mesiánicas, típicas de los jubileos, constituyen el testimonio más elocuente de la misión que le confió el Padre. En su compasión, Cristo se acercaba a los enfermos del cuerpo y del espíritu y los curaba; perdonaba a los pecadores y les daba una vida nueva. Jesús era el Buen Pastor que cuidaba de las ovejas (cf. Jn 10,11-18; Ez 34,1-31); era el Buen Samaritano que se inclinaba sobre el hombre herido, vendaba sus heridas y se ocupaba de él (cf. Lc 10,30-37).
En la cúspide de su misión, Jesús selló su cuidado hacia nosotros ofreciéndose a sí mismo en la cruz y liberándonos de la esclavitud del pecado y de la muerte. Así, con el don de su vida y su sacrificio, nos abrió el camino del amor y dice a cada uno: “Sígueme y haz lo mismo” (cf. Lc 10,37).

5. La cultura del cuidado en la vida de los seguidores de Jesús
Las obras de misericordia espirituales y corporales constituyen el núcleo del servicio de caridad de la Iglesia primitiva. Los cristianos de la primera generación compartían lo que tenían para que nadie entre ellos pasara necesidad (cf. Hch 4,34-35) y se esforzaban por hacer de la comunidad un hogar acogedor, abierto a todas las situaciones humanas, listo para hacerse cargo de los más frágiles. Así, se hizo costumbre realizar ofrendas voluntarias para dar de comer a los pobres, enterrar a los muertos y sustentar a los huérfanos, a los ancianos y a las víctimas de desastres, como los náufragos. Y cuando, en períodos posteriores, la generosidad de los cristianos perdió un poco de dinamismo, algunos Padres de la Iglesia insistieron en que la propiedad es querida por Dios para el bien común. Ambrosio sostenía que «la naturaleza ha vertido todas las cosas para el bien común. [...] Por lo tanto, la naturaleza ha producido un derecho común para todos, pero la codicia lo ha convertido en un derecho para unos pocos»[6]. Habiendo superado las persecuciones de los primeros siglos, la Iglesia aprovechó la libertad para inspirar a la sociedad y su cultura. «Las necesidades de la época exigían nuevos compromisos al servicio de la caridad cristiana. Las crónicas de la historia reportan innumerables ejemplos de obras de misericordia. De esos esfuerzos concertados han surgido numerosas instituciones para el alivio de todas las necesidades humanas: hospitales, hospicios para los pobres, orfanatos, hogares para niños, refugios para peregrinos, entre otras»[7].

6. Los principios de la doctrina social de la Iglesia como fundamento de la cultura del cuidado
La diakonia de los orígenes, enriquecida por la reflexión de los Padres y animada, a lo largo de los siglos, por la caridad activa de tantos testigos elocuentes de la fe, se ha convertido en el corazón palpitante de la doctrina social de la Iglesia, ofreciéndose a todos los hombres de buena voluntad como un rico patrimonio de principios, criterios e indicaciones, del que extraer la “gramática” del cuidado: la promoción de la dignidad de toda persona humana, la solidaridad con los pobres y los indefensos, la preocupación por el bien común y la salvaguardia de la creación.

* El cuidado como promoción de la dignidad y de los derechos de la persona.
«El concepto de persona, nacido y madurado en el cristianismo, ayuda a perseguir un desarrollo plenamente humano. Porque persona significa siempre relación, no individualismo, afirma la inclusión y no la exclusión, la dignidad única e inviolable y no la explotación»[8]. Cada persona humana es un fin en sí misma, nunca un simple instrumento que se aprecia sólo por su utilidad, y ha sido creada para convivir en la familia, en la comunidad, en la sociedad, donde todos los miembros tienen la misma dignidad. De esta dignidad derivan los derechos humanos, así como los deberes, que recuerdan, por ejemplo, la responsabilidad de acoger y ayudar a los pobres, a los enfermos, a los marginados, a cada uno de nuestros «prójimos, cercanos o lejanos en el tiempo o en el espacio»[9].
* El cuidado del bien común.
Cada aspecto de la vida social, política y económica encuentra su realización cuando está al servicio del bien común, es decir del «conjunto de aquellas condiciones de la vida social que permiten a los grupos y cada uno de sus miembros conseguir más plena y fácilmente su propia perfección»[10]. Por lo tanto, nuestros planes y esfuerzos siempre deben tener en cuenta sus efectos sobre toda la familia humana, sopesando las consecuencias para el momento presente y para las generaciones futuras. La pandemia de Covid-19 nos muestra cuán cierto y actual es esto, puesto que «nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos»[11], porque «nadie se salva solo»[12] y ningún Estado nacional aislado puede asegurar el bien común de la propia población[13].
* El cuidado mediante la solidaridad.
La solidaridad expresa concretamente el amor por el otro, no como un sentimiento vago, sino como «determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común; es decir, por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos»[14]. La solidaridad nos ayuda a ver al otro —entendido como persona o, en sentido más amplio, como pueblo o nación— no como una estadística, o un medio para ser explotado y luego desechado cuando ya no es útil, sino como nuestro prójimo, compañero de camino, llamado a participar, como nosotros, en el banquete de la vida al que todos están invitados igualmente por Dios.
* El cuidado y la protección de la creación.
La encíclica Laudato si’ constata plenamente la interconexión de toda la realidad creada y destaca la necesidad de escuchar al mismo tiempo el clamor de los necesitados y el de la creación. De esta escucha atenta y constante puede surgir un cuidado eficaz de la tierra, nuestra casa común, y de los pobres. A este respecto, deseo reafirmar que «no puede ser real un sentimiento de íntima unión con los demás seres de la naturaleza si al mismo tiempo en el corazón no hay ternura, compasión y preocupación por los seres humanos»[15]. «Paz, justicia y conservación de la creación son tres temas absolutamente ligados, que no podrán apartarse para ser tratados individualmente so pena de caer nuevamente en el reduccionismo»[16].

7. La brújula para un rumbo común
En una época dominada por la cultura del descarte, frente al agravamiento de las desigualdades dentro de las naciones y entre ellas[17], quisiera por tanto invitar a los responsables de las organizaciones internacionales y de los gobiernos, del sector económico y del científico, de la comunicación social y de las instituciones educativas a tomar en mano la “brújula” de los principios anteriormente mencionados, para dar un rumbo común al proceso de globalización, «un rumbo realmente humano»[18]. Esta permitiría apreciar el valor y la dignidad de cada persona, actuar juntos y en solidaridad por el bien común, aliviando a los que sufren a causa de la pobreza, la enfermedad, la esclavitud, la discriminación y los conflictos. A través de esta brújula, animo a todos a convertirse en profetas y testigos de la cultura del cuidado, para superar tantas desigualdades sociales. Y esto será posible sólo con un fuerte y amplio protagonismo de las mujeres, en la familia y en todos los ámbitos sociales, políticos e institucionales.
La brújula de los principios sociales, necesaria para promover la cultura del cuidado, es también indicativa para las relaciones entre las naciones, que deberían inspirarse en la fraternidad, el respeto mutuo, la solidaridad y el cumplimiento del derecho internacional. A este respecto, debe reafirmarse la protección y la promoción de los derechos humanos fundamentales, que son inalienables, universales e indivisibles[19].
También cabe mencionar el respeto del derecho humanitario, especialmente en este tiempo en que los conflictos y las guerras se suceden sin interrupción. Lamentablemente, muchas regiones y comunidades ya no recuerdan una época en la que vivían en paz y seguridad. Muchas ciudades se han convertido en epicentros de inseguridad: sus habitantes luchan por mantener sus ritmos normales porque son atacados y bombardeados indiscriminadamente por explosivos, artillería y armas ligeras. Los niños no pueden estudiar. Los hombres y las mujeres no pueden trabajar para mantener a sus familias. La hambruna echa raíces donde antes era desconocida. Las personas se ven obligadas a huir, dejando atrás no sólo sus hogares, sino también la historia familiar y las raíces culturales.
Las causas del conflicto son muchas, pero el resultado es siempre el mismo: destrucción y crisis humanitaria. Debemos detenernos y preguntarnos: ¿qué ha llevado a la normalización de los conflictos en el mundo? Y, sobre todo, ¿cómo podemos convertir nuestro corazón y cambiar nuestra mentalidad para buscar verdaderamente la paz en solidaridad y fraternidad?
Cuánto derroche de recursos hay para las armas, en particular para las nucleares[20], recursos que podrían utilizarse para prioridades más importantes a fin de garantizar la seguridad de las personas, como la promoción de la paz y del desarrollo humano integral, la lucha contra la pobreza y la satisfacción de las necesidades de salud. Además, esto se manifiesta a causa de los problemas mundiales como la actual pandemia de Covid-19 y el cambio climático. Qué valiente decisión sería «constituir con el dinero que se usa en armas y otros gastos militares “un Fondo mundial” para poder derrotar definitivamente el hambre y ayudar al desarrollo de los países más pobres»[21].

8. Para educar a la cultura del cuidado
La promoción de la cultura del cuidado requiere un proceso educativo y la brújula de los principios sociales se plantea con esta finalidad, como un instrumento fiable para diferentes contextos relacionados entre sí. Me gustaría ofrecer algunos ejemplos al respecto.
— La educación para el cuidado nace en la familia, núcleo natural y fundamental de la sociedad, donde se aprende a vivir en relación y en respeto mutuo. Sin embargo, es necesario poner a la familia en condiciones de cumplir esta tarea vital e indispensable.
— Siempre en colaboración con la familia, otros sujetos encargados de la educación son la escuela y la universidad y, de igual manera, en ciertos aspectos, los agentes de la comunicación social[22]. Dichos sujetos están llamados a transmitir un sistema de valores basado en el reconocimiento de la dignidad de cada persona, de cada comunidad lingüística, étnica y religiosa, de cada pueblo y de los derechos fundamentales que derivan de estos. La educación constituye uno de los pilares más justos y solidarios de la sociedad.
— Las religiones en general, y los líderes religiosos en particular, pueden desempeñar un papel insustituible en la transmisión a los fieles y a la sociedad de los valores de la solidaridad, el respeto a las diferencias, la acogida y el cuidado de los hermanos y hermanas más frágiles. A este respecto, recuerdo las palabras del Papa Pablo VI dirigidas al Parlamento ugandés en 1969: «No temáis a la Iglesia. Ella os honra, os forma ciudadanos honrados y leales, no fomenta rivalidades ni divisiones, trata de promover la sana libertad, la justicia social, la paz; si tiene alguna preferencia es para los pobres, para la educación de los pequeños y del pueblo, para la asistencia a los abandonados y a cuantos sufren»[23].
— A todos los que están comprometidos al servicio de las poblaciones, en las organizaciones internacionales gubernamentales y no gubernamentales, que desempeñan una misión educativa, y a todos los que, de diversas maneras, trabajan en el campo de la educación y la investigación, los animo nuevamente, para que se logre el objetivo de una educación «más abierta e incluyente, capaz de la escucha paciente, del diálogo constructivo y de la mutua comprensión»[24]. Espero que esta invitación, hecha en el contexto del Pacto educativo global, reciba un amplio y renovado apoyo.

9. No hay paz sin la cultura del cuidado
La cultura del cuidado, como compromiso común, solidario y participativo para proteger y promover la dignidad y el bien de todos, como una disposición al cuidado, a la atención, a la compasión, a la reconciliación y a la recuperación, al respeto y a la aceptación mutuos, es un camino privilegiado para construir la paz. «En muchos lugares del mundo hacen falta caminos de paz que lleven a cicatrizar las heridas, se necesitan artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanación y de reencuentro con ingenio y audacia»[25].
En este tiempo, en el que la barca de la humanidad, sacudida por la tempestad de la crisis, avanza con dificultad en busca de un horizonte más tranquilo y sereno, el timón de la dignidad de la persona humana y la “brújula” de los principios sociales fundamentales pueden permitirnos navegar con un rumbo seguro y común. Como cristianos, fijemos nuestra mirada en la Virgen María, Estrella del Mar y Madre de la Esperanza. Trabajemos todos juntos para avanzar hacia un nuevo horizonte de amor y paz, de fraternidad y solidaridad, de apoyo mutuo y acogida. No cedamos a la tentación de desinteresarnos de los demás, especialmente de los más débiles; no nos acostumbremos a desviar la mirada[26], sino comprometámonos cada día concretamente para «formar una comunidad compuesta de hermanos que se acogen recíprocamente y se preocupan los unos de los otros»[27].

Vaticano, 8 de diciembre de 2020

Donativos

Cada vez somos más conscientes de que quienes nos consideramos parte integrante de la comunidad cristiana debemos asumir los gastos que se producen en ella fruto de sus actividades pastorales y de los costes del mantenimiento de los locales y templos.

En la Unidad Pastoral Sestao no conseguimos llegar a la autofinanciación y somos ayudados por otras personas, de otros sitios y comunidades, quienes por la Comunicación Cristiana de Bienes, hacen posible que nosotros podamos prestar todos los servicios y actividades que genera nuestra Unidad Pastoral.

Sin embrago, por la progresiva concienciación y solidaridad en la corresponsabilidad de los gastos pastorales, vamos poco a poco sosteniendo nuestra iglesia con el firme convencimiento que mejoraremos en un futuro próximo nuestra autofinanciación.


Aquí puedes descargar el boletín de Suscripción. rellénalo y entrégalo al Equipo de Economía.

Historia

Historia

Hará sobre dos décadas que se pusieron los primaros fundamentos en Sestao de lo que hoy se puede denominar Unidad Pastoral.

Un proyecto pastoral asumido con unos objetivos y unas opciones que determinaron un estilo nuevo. La corresponsabilidad, el trabajo en equipo, los movimientos apostólicos, la opción por los pobres, fueron referencias que animaron y dieron sentido al quehacer pastoral.

Hubo dos momentos importantes: la primera Asamblea de cristianos/as de Sestao, realizada en el año 1987, donde se ratificaron los objetivos y opciones que darán cohesión y estructura al Sector, y la lectura implicativa del primer Plan Diocesano de Evangelización (año 1990), que lanzó la atención hacia la zona más pobre del pueblo donde se creó el Centro de Urbinaga bajo el auspicio de Caritas.

Las sucesivas Asambleas anua­les del sector y el Consejo de pastoral sectorial mantuvieron el tono, vivacidad y seguimiento de las opciones fundamentales.

Según lo dispuesto en el decreto de junio de  dos mil once, se crea la Unidad Pastoral Sestao, realidad diocesana al servicio de  la evangelización.

Esta Unidad Pastoral queda constituida por la Unión estable de las parroquias Nuestra Señora de Begoña, Santa María de la Anunciación con su aneja Nuestra Señora de Begoña, (en el barrio de Elguero), Sagrado Corazón de Jesús y San Miguel Arcángel y el lugar de culto ubicado en la Residencia de Anciano «Juan Ellacuría».

Asimismo, se vinculan a la Unidad Pastoral las comunidades Religiosos de La  Salle, Hijas de la Cruz, Amor Miseri­cordioso, Instituto secular Alianza en Jesús por María, comunidad del Sagrado Corazón, colegio de nuestra Señora de Begoña y colegio del Amor Misericordioso. 

Equipo Ministerial

Nuestra Unidad Pastoral está  confiada  a un  Equipo Ministerial. Forman  parte de él, presbíteros y laicas. Hay un moderador pastoral al que corresponde  la dirección  de la actividad pastoral y coordinación de  las tareas de la unidad, el presbítero Kerman López Campo; Salva García San Emeterio (presbítero), Marisa Quintano (dedicada al área de Anuncio y Catequesis) y Sonia Cabanas Ares (dedicada al área de Caridad y Justicia) conforman el equipo.

Consejo Pastoral de la U.P. Sestao

Asistentes: Kerman López (Moderador Pastoral), Marisa Quintano (E.M. Responsable de Anuncio y Catequesis), Sonia Cabanas (E.M. Responsable Caridad y Justicia), Pedro Luis Arias (Grupos de Adultos), Amparo (Pastoral de la Salud), Miguel Vaz (Economía), Salva (Presbítero), Mamen Mollon (Catequesis) y Eukene Goikoetxea (Juventud)

Cartel sobre Violencia de Género

No sólo el 25 de noviembre, sino todos los días del año.

Trabajo realizado en los Talleres de Cáritas de Sestao.

Cartel significativo para tod@s.

Proyecto Auzo Bizi Sestao

Os queremos informar que:

  • La comunidad cristiana de Sestao ha dado un paso más para ser una comunidad acogedora y va acompañar a 3 chicos de 19-20 años.
  • Estos muchachos están en un proyecto de acogida de Cáritas llamado auzobizi. Dicho proyecto consiste en ayudar a chicos que están estudiando para lograr un fututo mejor pero no tienen dónde vivir (más que la calle).
  • Este lunes ya se han instalado en un piso en Sestao gracias a la donación de un cristiano de nuestro pueblo.
  • Si alguna persona quiere tener más información, quiere acercarse al proyecto, podéis hacerlo directamente conmigo o con cualquiera de las personas que conformamos el equipo ministerial.