Mensaje de nuestro obispo Joseba

Ponernos en camino detrás de Cristo

«Lo que de palabra y obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús» (Col. 3, 1 7)

Agradecimiento en nombre de la comunidad diocesana

Un saludo afectuoso a todas las hermanas y hermanos que formáis parte de la comunidad diocesana de Bizkaia. Permitidme un agradecimiento especial a quienes este año y el pasado, a veces con mucho esfuerzo y en circunstancias difíciles, habéis sostenido la vida y el servicio que la Iglesia presta a la fe y a la sociedad en diversos aspectos: celebrativo, catequesis, compromiso con los colectivos más afectados por la pandemia, atención a ancianos y enfermos… Lo habéis hecho con ánimo y creatividad para adaptar nuestras respuestas a una situación difícil que, en algunos, ha generado desánimo e incluso cierto grado de parálisis. Gracias por vuestro coraje y generosidad. Un recuerdo especial para las familias que habéis perdido a seres queridos y para todos los que, sintiéndoos particularmente amenazados en vuestra salud e integridad, os habéis visto obligados a soportar un aislamiento prolongado, contribuyendo a incrementar en muchos casos vuestra sensación de soledad.

Retomar la actividad eclesial con ánimo y confianza

Os animo a que, en la medida de lo posible, retomemos la participación presencial en las celebraciones eucarísticas y nuestra colaboración comunitaria en cualquiera de las dimensiones de la tarea evangelizadora. El Evangelio es inspiración y alegría en la vida cotidiana pero también motivación valiente cuando necesitamos afrontar dificultades con confianza. Todos los que nos hemos sentido acompañados, protegidos y cuidados estos últimos meses, tanto por profesionales de todo tipo, como por personas cercanas, podemos ahora compartir algo de lo que hemos recibido consolando y fortaleciendo a otros hermanos y hermanas.

Sínodo mundial: «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión

El inicio del nuevo curso coincide con el lanzamiento de un proceso de reflexión global sobre la sinodalidad en la Iglesia. El Papa Francisco nos invita a fortalecer la corresponsabilidad en nuestra vida comunitaria, de modo que, en el proceso, se enriquezca nuestra comunión y valoración mutua. La «fase diocesana» del Sínodo, de acuerdo al calendario global ya definido, se desarrollará durante el primer trimestre de este nuevo curso 2021-2022. Sería bueno que la Diócesis de Bilbao pueda realizar, desde su historia y sensibilidad particular, un aporte a la reflexión de la Iglesia española, europea y universal. Intentaremos organizar este proceso sin interferir indebidamente con el resto de tareas a realizar en unidades pastorales y parroquias.

Renovación de Vicarios y Consejos, y elaboración del nuevo PDE

Es tiempo de renovar algunas responsabilidades y Consejos. En junio se hizo público el calendario que, Dios mediante, resultará en el nombramiento de nuevos Vicarios para el 3 de diciembre. Posteriormente podrán definirse los nuevos Consejos Presbiteral y Diocesano que iniciarán su actividad en enero. También en el 2022 retomaremos la elaboración del nuevo Plan Diocesano de Evangelización interrumpida por la pandemia.

Todos somos compañeros de camino (synodoi)

Percibo en muchos energía y esperanza al arrancar este nuevo curso pastoral. Los primeros pasos nunca son suficientes para alcanzar el objetivo, pero ya nos sacan de nuestra situación actual. Construir con otros lleva tiempo. Es siempre más lento, pero en esa complementariedad vemos cosas que solos nunca hubiéramos visto.

Iniciemos la andadura. Hagámoslo sin buscar excesivas seguridades, sin poner muchas condiciones. Fijemos nuestros ojos en Cristo y caminemos tras Él. Podemos hacerlo conscientes de nuestra debilidad y en medio de tantas dificultades. Arrancar con generosidad y confianza es, en sí mismo, un acto de fe y de amor. Paso a paso iremos, en comunidad diversa, perfilando y clarificando nuestra hoja de ruta. Cristo nos necesita a todos. La mies es mucha y la tarea evangelizadora no puede prescindir de nadie. En el corazón de Jesús están escritos nuestros nombres y también los de aquellos que, gracias a nuestra palabra y testimonio, pueden recibir esa Buena Noticia que nos ha alegrado a nosotros y que quiere alegrar a mucha gente. Por mi parte, cuento con vuestra oración para que, poco a poco, pueda llegar a ser un buen obispo entre vosotros.

Natividad de la Virgen María 8/9/2021

+ Joseba Segura

Obispo de Bilbao

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