MENSAJE DOMINGO 3 MAYO 2020

Kaixo Guztioi!!

Querida comunidad: estamos en el IV Domingo de Pascua. Seguimos quedándonos en casa y os proponemos una vez más que busquemos ese lugar que nos está sirviendo de recogimiento personal, de oración, de sosiego y a la vez de encuentro y de sentirnos unidos con nuestra comunidad, de sentir que a pesar de estar cada una-o en su casa, nos reconocemos juntas y juntos en la oración.

Cristo, tú que eres eternamente joven

y haces nuevo todo lo que tocas,

lléname de tu vida.

Ayúdame a reconocer para qué estoy hecha,

qué sentido tiene mi paso por esta tierra,

cuál es tu proyecto para mí.

Condúceme al encuentro con los demás,

a la misión sin fronteras ni límites,

y hazme caminar contigo

hacia un horizonte siempre nuevo.

Enséñame a mostrar la belleza

de la generosidad y del servicio,

de la fidelidad a la propia vocación

y del amor a los pobres,

para que todos sientan

el calor de tu misericordia.

Tú, el Amigo, el eterno viviente,

que viniste para darme vida,

y vida en abundancia,

hazme VIVIR.

Amén.

SALMO 22

El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan.

El Señor es mi pastor, nada me falta

Preparas una mesa ante mi,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.

El Señor es mi pastor, nada me falta.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (10,1-10):

En aquel tiempo, dijo Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».

Jaunak Esana.

COMENTARIO AL EVANGELIO.

En tiempos de Jesús, muchosos rebaños hacían juntos, mezcladas las ovejas, la trashumancia de unos pastos agostados a otros tiernos. Al llegar al destino, la familiaridad de cada pastor con sus ovejas posibilitaba que, al llamarlas, se fueran tras él.

Los miembros de la comunidad cristiana participamos de muchos ambientes y oímos mil llamadas distintas. ¿Distinguimos, entre todas ellas, la voz del Señor?

Jesús, Buen Pastor, nos promete sus cuidados y su cariño. Por eso nos merece la pena que nos familiaricemos con su voz.

¡Abrámonos a su Espíritu!

Comencemos por ponernos en su presencia orando con la canción que sigue, deseando sentir su paz, queriendo permanecer en su amor, repitiendo interiormente las frases de la canción.

Así, luego, podremos responder a su llamada y acercarnos a quienes él nos envía.

Sintiendo siempre  su presencia y sabiéndonos unidos en su amor el Equipo Ministerial os animamos a seguir adelante, con fuerza y en la esperanza de encontrarnos lo antes posible.

¡¡Buena Semana!!