Mas de 100 personas en la Asamblea de la Unidad Pastoral

 

Más de 100 personas se dierón cita en los locales de la casa cural.El pasado viernes 16 nos reunimos en Asamblea la comunidad pastoral de Sestao. El tema interesó pues acudimos más de 100 personas de los diferentes grupos, comunidades religiosas, consejos y parroquias. No era para menos, se mascaba en el ambiente que nos enfrentamos a decisiones tan ineludibles como vitales para nuestro futuro.

Iniciamos este primer encuentro con una exposición de Txomin Perales analizando la realidad en la que nos encontramos. Si en 1985 acudían 3000 personas a la eucaristía dominical, “hoy somos aproximadamente 1000” y en pronunciado descenso; si había 80 jóvenes que se confirmaban al año, hoy son 12 cada cuatro años; “si entonces eran 7 curas, hoy sirve uno y medio”. Así que todos vemos claro -esa fue una conclusión unánime de la Asamblea-  que necesariamente hay que readecuar parroquias, pastoral y ministerialidad.

En la dinámica posterior de grupos se dijo que “habría que cerrar un templo de arriba y un templo de abajo”, también se habló de la necesidad de más información y más corresponsabilidad con los «dirus».

Además,  se subrayó que no sólo “hay Iglesia que muere, sino también Iglesia que nace”. La importancia de la transmisión de la fe y los valores cristianos a los hijos está implicando muy activamente a padres y madres en la pastoral de adolescentes y niños. También experimentamos la riqueza de la incorporación de personas procedentes de otros países y culturas, con intensa experiencia religiosa, a la eucaristía y a los grupos de niños y jóvenes. Hay 400 niños y adolescentes en procesos de iniciación cristiana. “También hay Iglesia que permanece activa en los grupos, unas 240 personas adultas”.

Hay que hacer remodelación, pero no puede hacerse «a la medida del número de curas», lo que nos achica y resume aún más. Debemos conjugar dos criterios: “a la medida de la misión”, azuzada por los impactos espirituales y sociales de la crisis económica en la gente, pensando con nuevo ardor y nuevos métodos; y “a la medida de la comunidad”, de las posibilidades reales de nuevos servicios y responsabilidades, una nueva ministerialidad que es también posible desde el voluntariado. Todo esto se traducirá en propuestas concretas y decisiones a lo largo del año 2013.