Mensajes de nuestro obispo

Los prelados pertenecientes a la Provincia Eclesiástica de Burgos: el arzobispo de Burgos, Mons. Mario IcetaMons. Manuel Herrero, obispo de Palencia; Mons. Abilio Martínez, obispo de Osma Soria; Mons. Juan Carlos Elizalde, obispo de Vitoria y el obispo de Bilbao, Mons. Joseba Segura, han tenido un encuentro personal con el Papa. El obispo de Bilbao, se encuentra en Roma durante toda esta semana, junto a los otros prelados de la Provincia Eclesiástica participando en la visita Ad Limina Apostolorum


Somos lo que tú nos ayudas a ser.

 Somos una gran familia contigo Día de la Iglesia Diocesana 2021

La Iglesia es lo que la fe de sus miembros le permite ser. Y ese ser es siempre para los demás, porque solo somos cuando buscamos vivir y comunicar el Evangelio en nuestras relaciones y ambientes. Nuestro ser y nuestro actuar es comunitario. Hemos recibido la fe de otros, celebramos la fe con otros, y junto a ellos, desarrollamos todo tipo de actividades que quieren aterrizar el sueño de Dios para este mundo mediante una gran riqueza de experiencias.

La Iglesia Católica es una comunidad global que se organiza en comunidades diocesanas presididas por un obispo. Estas Iglesias locales, arraigadas en un territorio, con historia e identidad propias son, en sí mismas, un gran don y un gran reto. Son don porque constituyen un regalo del Espíritu para quienes quieren vivir, al mismo tiempo, la riqueza de la diversidad y la búsqueda de la comunión. Y son reto, porque el sentimiento de pertenencia a la Iglesia Diocesana no es para muchos tan obvio, ni tan fácil de promover.

Y sin embargo, es en la Iglesia Diocesana donde los carismas de nuestra tradición viva se manifiestan en toda su riqueza. Ahí es donde encontramos esa rica variedad de ministerios, de sensibilidades, de capacidades y recorridos que nos hacen ser lo que somos. Ahí experimentamos que, quienes hablan lenguas diversas, pueden entenderse y caminar juntos. En la Iglesia Diocesana la diversidad no produce miedo porque no se vive como amenaza, sino como complementariedad. Creemos en un Dios trinitario y ello nos inspira a buscar siempre una unidad de propósito y de amor entre personas diferentes, complementarias.

Somos lo que tú nos ayudas a ser. Tu aporte es único. No solo contribuye a la fuerza del conjunto. También enriqueces la propuesta y la capacidad de nuestra acción comunitaria. Tú tienes dones y cualidades específicos. Más allá de lo que reconozcas en ti mismo, más allá de lo que el mundo pueda valorar en ti, Dios necesita tu contribución, esa marca única que el Espíritu quiere dejar en este mundo a través de tu sensibilidad, de tu historia concreta, de tus capacidades. Además, todos tenemos nuestro círculo de relaciones. El Señor nos necesita para llegar a más gente, para animar a más gente, para acompañar a más gente. Por eso tu nos ayudas a ser más.

Somos una gran familia contigo. La Iglesia es como una casa grande en la que caben gran número de personas. En este hogar existen ya muchas estancias, diferentes, capaces de acomodar a gentes diversas. Están esas estancias y están otras que, iremos construyendo. Nuestra familia es abierta y por eso cuida la acogida de los que se acercan buscando calor de hogar. Contigo y con muchos otros queremos cuidar la relación mutua, la escucha, el espíritu de comunión, que no es solo mera tolerancia o respeto. Queremos multiplicar con creatividad gestos concretos que ayuden a construir fraternidad, espíritu de familia, tanto dentro como fuera, en medio del mundo. La Iglesia Diocesana es como un barrio que agrupa hogares diversos, unidos por un mismo sentimiento de pertenencia, de propósito común.

Contigo queremos ser una familia más grande, más viva, más unida a Cristo, con mayor capacidad de servir a la integración del mundo, viviendo y construyendo ese proyecto de fraternidad sin barreras, sin excluidos. Ese proyecto que encarnaba San Francisco cuando, con sencillez, se dirigía a sus oyentes llamándoles Hermanos Todos.  Esto es la Iglesia Diocesana: un Pentecostés vivo y en permanente construcción.

Joseba Segura                  + Obispo de Bilbao

                                                                                         4 de octubre de 2021. San Francisco de Asís

10 años sin E.T.A.

(Entrevista a Monseñor Joseba Segura en Radio Popular)
Audio y Vídeo

Mensaje de Joseba (Audio comienzo de curso)

Mensaje de Joseba al comienzo del curso 2020-2021
(Audio y Texto comienzo de curso)

Ponernos en camino detrás de Cristo

«Lo que de palabra y obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús» (Col. 3, 1 7)

Agradecimiento en nombre de la comunidad diocesana

Un saludo afectuoso a todas las hermanas y hermanos que formáis parte de la comunidad diocesana de Bizkaia. Permitidme un agradecimiento especial a quienes este año y el pasado, a veces con mucho esfuerzo y en circunstancias difíciles, habéis sostenido la vida y el servicio que la Iglesia presta a la fe y a la sociedad en diversos aspectos: celebrativo, catequesis, compromiso con los colectivos más afectados por la pandemia, atención a ancianos y enfermos… Lo habéis hecho con ánimo y creatividad para adaptar nuestras respuestas a una situación difícil que, en algunos, ha generado desánimo e incluso cierto grado de parálisis. Gracias por vuestro coraje y generosidad. Un recuerdo especial para las familias que habéis perdido a seres queridos y para todos los que, sintiéndoos particularmente amenazados en vuestra salud e integridad, os habéis visto obligados a soportar un aislamiento prolongado, contribuyendo a incrementar en muchos casos vuestra sensación de soledad.

Retomar la actividad eclesial con ánimo y confianza

Os animo a que, en la medida de lo posible, retomemos la participación presencial en las celebraciones eucarísticas y nuestra colaboración comunitaria en cualquiera de las dimensiones de la tarea evangelizadora. El Evangelio es inspiración y alegría en la vida cotidiana pero también motivación valiente cuando necesitamos afrontar dificultades con confianza. Todos los que nos hemos sentido acompañados, protegidos y cuidados estos últimos meses, tanto por profesionales de todo tipo, como por personas cercanas, podemos ahora compartir algo de lo que hemos recibido consolando y fortaleciendo a otros hermanos y hermanas.

Sínodo mundial: «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión

El inicio del nuevo curso coincide con el lanzamiento de un proceso de reflexión global sobre la sinodalidad en la Iglesia. El Papa Francisco nos invita a fortalecer la corresponsabilidad en nuestra vida comunitaria, de modo que, en el proceso, se enriquezca nuestra comunión y valoración mutua. La «fase diocesana» del Sínodo, de acuerdo al calendario global ya definido, se desarrollará durante el primer trimestre de este nuevo curso 2021-2022. Sería bueno que la Diócesis de Bilbao pueda realizar, desde su historia y sensibilidad particular, un aporte a la reflexión de la Iglesia española, europea y universal. Intentaremos organizar este proceso sin interferir indebidamente con el resto de tareas a realizar en unidades pastorales y parroquias.

Renovación de Vicarios y Consejos, y elaboración del nuevo PDE

Es tiempo de renovar algunas responsabilidades y Consejos. En junio se hizo público el calendario que, Dios mediante, resultará en el nombramiento de nuevos Vicarios para el 3 de diciembre. Posteriormente podrán definirse los nuevos Consejos Presbiteral y Diocesano que iniciarán su actividad en enero. También en el 2022 retomaremos la elaboración del nuevo Plan Diocesano de Evangelización interrumpida por la pandemia.

Todos somos compañeros de camino (synodoi)

Percibo en muchos energía y esperanza al arrancar este nuevo curso pastoral. Los primeros pasos nunca son suficientes para alcanzar el objetivo, pero ya nos sacan de nuestra situación actual. Construir con otros lleva tiempo. Es siempre más lento, pero en esa complementariedad vemos cosas que solos nunca hubiéramos visto.

Iniciemos la andadura. Hagámoslo sin buscar excesivas seguridades, sin poner muchas condiciones. Fijemos nuestros ojos en Cristo y caminemos tras Él. Podemos hacerlo conscientes de nuestra debilidad y en medio de tantas dificultades. Arrancar con generosidad y confianza es, en sí mismo, un acto de fe y de amor. Paso a paso iremos, en comunidad diversa, perfilando y clarificando nuestra hoja de ruta. Cristo nos necesita a todos. La mies es mucha y la tarea evangelizadora no puede prescindir de nadie. En el corazón de Jesús están escritos nuestros nombres y también los de aquellos que, gracias a nuestra palabra y testimonio, pueden recibir esa Buena Noticia que nos ha alegrado a nosotros y que quiere alegrar a mucha gente. Por mi parte, cuento con vuestra oración para que, poco a poco, pueda llegar a ser un buen obispo entre vosotros.

Natividad de la Virgen María 8/9/2021

+ Joseba Segura

Obispo de Bilbao

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